Esta casa vacía, de Marco García Falcón (Reseña)

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Escribe Gabriel Rimachi Sialer

Una de las grandes fortalezas narrativas de Marco García Falcón, escritor peruano que acaba de publicar Esta casa vacía (PEISA, 2017), es lograr que, a partir de un personaje principal y sus tribulaciones, el lector pueda sumergirse en su mundo, acompañándolo como desesperado y mudo testigo. Y luego, por intensos momentos, reconocerse en él.

En esta, su tercera novela, García presenta a Giovanni Perleche, profesor, padre de familia y escritor que, además, se puede reconocer como parte de una generación que ya no es de los 90´s, sino del nuevo milenio, que, sin las presiones y los miedos del terrorismo y la crisis, se entrega a querer “vivir” como en los catálogos de publicidad. Ambiciona entonces la estabilidad reflejada en la construcción de una casa: la de su familia, pero la rutina se impone y en el escape de ella se pierde sin remedio. Esta historia, breve como todas las historias de García Falcón, tiene aquello que muchos narradores actuales descuidan o simplemente adolecen: un ritmo que va llevando al lector, poco a poco, hasta el centro mismo del infierno personal, que es, a todas luces, consecuencia de sus obsesiones y sus miedos, el lugar donde, además, para mayor crueldad, deja una grieta por donde ingresa un rayo de luz.

El autor ha tomado con humor los comentarios que apuntan a la limpieza de su prosa, pero es consciente -uno lo confirma al leerlo- que el trabajo del lenguaje pasa por mucho más que la búsqueda de una metáfora o una alegoría, o por el facilismo del “vuelo poético” (que en muchas lecturas contemporáneas peruanas se nota como impostura). Muchas veces en la historia uno se queda pensando sobre lo que no se dice “pero se siente” tras las palabras, o lo que se puede percibir en los personajes que invaden como un repentino incendio la intimidad de Perleche, para luego fugar, arrasándolo todo.

El final de la novela no es de los convencionales, el autor ha preferido darle la responsabilidad al lector (que desde su emoción tras la lectura puede proyectar un final distinto), ¿qué es lo que nos propone García Falcón con ese final de novela? ¿Esperanza, resignación? Lo mejor de una buena historia es que nos plantee reflexiones sobre el destino del personaje porque, de alguna manera, lo sentimos como un reflejo de nuestros miedos más oscuros e íntimos. Esta casa vacía lo logra con creces, y eso es algo que el lector agradece.

Esta casa vacía (novela)
Marco García Falcón
PEISA, 2017

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